En los 25 minutos que estuve hoy en la fila de la dulcería del cine, veía (además de la figura de ella) el lenguaje corporal de ambos. Esa era la distancia mas cercana, pero la nota la dio ella cuando saludó de abrazo y beso al moco que los atendió. La gran platica mientras le llenaba el vaso de refresco y el “galán” nomás contemplaba sus propias agujetas. Apenas se llenó el vaso ella se despidió con otro abrazo y beso por sobre la barra y se fué a formar para entrar a la sala! dejando al otro viendo como se alejaba mientras estiraba una mano recibiendo el cambio y tomando las palomitas y la refrescos con la otra. Se me hace que ella era una escort y a el solo le alcanzó para invitarla al cine. Poor bastard.













